Insectos Que Se Comen En Mexico?

Insectos Que Se Comen En Mexico
Insectos comestibles Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural | 09 de mayo de 2018 Lo anterior fue documentado en el Códice Florentino, escrito por Fray Bernardino de Sahagún, donde se describen 96 especies de insectos comestibles en ese entonces.

En la actualidad, México cuenta con 549 especies comestibles y es uno de los países más ricos en insectos. Existen aproximadamente 1,681 especies de insectos en todo el mundo que son aptos para la alimentación, esto significa que nuestro país cuenta con casi una tercera parte de ellos. Estos son una fuente alimenticia altamente nutritiva y saludable, poseen un alto contenido de grasas, proteínas, vitaminas, fibras y minerales e incluso resultan ser mejor que la carne de res, puerco y pollo.

Dentro de la República Mexicana, los estados del sur, centro y sureste son los principales productores y consumidores de insectos. Algunos ejemplos de son los pulgones, escarabajos, mariposas, moscas, chapulines, gusanos de maguey, jumiles y escamoles; cabe destacar que algunos de estos insectos son considerados como exóticos.

Su consumo, lejos de ser considerado como un alimento de último recurso, se da por gusto, tradición, por su abundancia y porque la gente los califica como limpios, sabrosos y nutritivos. ¿Sabías que.? En México se consume el ahuatle, es decir, el huevo de la chinche de agua conocida como axayácatl.

: Insectos comestibles

¿Cuáles son los insectos más consumidos en México?

“Viscosos pero sabrosos”: Insectos comestibles, tradición, sabor y nutrición Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural | 19 de septiembre de 2016 No cabe duda de que la gastronomía que nos representa es de las más especiales del mundo. Basta con conocer y degustar la inmensa variedad de platillos exóticos que nos ofrece y que cautivan gustos exigentes, como aquellos que se preparan con insectos aptos para la alimentación.

  • Los chapulines, escamoles, gusanos de maguey, jumiles, hormigas, acociles y escarabajos, son algunos de los muchos insectos con los cuales se hacen manjares culinarios que se disfrutan principalmente como botana tradicional después de freírse y sazonarse de diferentes maneras.
  • Cabe resaltar que estos han sido considerados platos de lujo desde tiempos prehispánicos.

Los insectos más comunes o conocidos son los chapulines, en Oaxaca, particularmente, se comen en tacos con salsa de chile pasilla. Los escamoles (larvas de hormiga) son muy preciados en el estado de Hidalgo, cuyas recetas los incluyen en la preparación de tamales, salsas, caldos, horneados y tunas rellenas.

En Oaxaca, con los gusanos de maguey se elabora sal y también se agregan a las botellas de mezcal a fin de garantizar la autenticidad de la bebida. En los estados de México y Morelos los jumiles (chinches de campo) nunca faltan en las salsas, tacos, arroz y hasta en los huevos revueltos. Actualmente, el consumo de insectos ha adquirido una mayor relevancia debido a que se ha promovido potencialmente su valor nutrimental y gastronómico, al ser una rica fuente de proteínas y considerárseles ingredientes gourmet en la cocina contemporánea.

Sabías que En el mundo existen cerca de 1,681 especies de insectos comestibles. : “Viscosos pero sabrosos”: Insectos comestibles, tradición, sabor y nutrición

¿Cuántas especies de insectos se consumen en México?

Insectos Que Se Comen En Mexico Imagen tomada del libro Creepy Crawly Cuisine A un comensal foráneo le puede tomar desprevenido. En cualquier restaurante típico de Oaxaca, un Estado al suroeste de México, es común hallar en la carta una entrada: guacamole con chapulines. El platillo lleva aguacate, cebolla, chile serrano, algo de limón y un poco de cilantro.

  • La guarnición son decenas de pequeños saltamontes fritos que crujen en la boca como un fruto seco y saben un poco a sal.
  • Así pues, la recomendación difundida este lunes por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) de comer insectos no suena muy novedosa en este país.

Libélulas, escarabajos, abejas, mariposas, hormigas y los ya mencionados chapulines son ingredientes comunes en varias zonas rurales del centro y sur del país. La entomofagia es una tradición centenaria y arraigada: las etnias zapoteca, mixteca y maya los utilizaban en su dieta rutinaria y como remedios naturales.

Su consumo prehispánico está documentado en el Códice Florentino de Fray Bernardino de Sahagún, que data del siglo XVI, y eran tan apreciados que se ofrecían al tlatoani (rey azteca) como ofrenda. La conquista causó que el consumo de los insectos se limitara a las poblaciones más alejadas de las zonas urbanas, pero en muchos sitios del país la costumbre se ha mantenido.

“Se consumen muchísimos insectos en México. Comenzamos bajo la premisa de que los pobladores comían insectos como el último recurso pero no es así: la gente los come con gusto y los califican de limpios, sabrosos y nutritivos”, explica la doctora Julieta Ramos-Elorduy, investigadora del departamento de Zoología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que ha estudiado esta costumbre desde hace 25 años.

  1. Los insectos, además, son una importante fuente de proteína.
  2. Algunos contienen, por unidad de peso, hasta tres veces más que la carne y tienen una concentración tan alta de nutrientes que solo son superados por el pescado, de acuerdo a los datos de la Comisión Nacional de Biodiversidad (Conabio).
  3. Ramos-Elorduy es autora del libro Los insectos como fuente de proteínas para el futuro, publicado en 1982, y del recetario Creepy Crawly Cuisine, que reúne más de 60 platillos con estos ingredientes y editado en 1998,

Hay miles de especies de insectos en México, y más de 500 son comestibles. El más común son los escarabajos: hay hasta 30 especies que se utilizan como ingredientes. Otros son un alimento gourmet, El kilo de gusano de maguey (que se utiliza para envasar el mezcal) cuesta 800 pesos -65 dólares- en un mercado del DF, y el de escamoles, larvas de hormiga bautizadas como el caviar mexicano, hasta 1.200 pesos mexicanos (casi 100 dólares).

  • En contra de lo que podría pensarse, los insectos se consideran animales particularmente higiénicos, pues su dieta consiste en hierbas, flores y frutos y están al inicio de la cadena alimenticia, según indica un estudio de Conabio.
  • El uso de insecticidas, no obstante, pone en riesgo su calidad y valor nutritivo.

La modernidad y los “prejuicios de las culturas llamadas occidentales” han causado que se pierdan algunas de las costumbres más arraigadas para el consumo de insectos. Las poblaciones indígenas sabían en qué temporada era mejor capturar un insecto y cómo elegir los mejores, de acuerdo con la investigadora.

Y pese a su abundancia –México concentra una tercera parte de la población mundial de insectos comestibles– la destrucción de sus hábitats ha puesto en riesgo la supervivencia de algunas especies. Algunos mexicanos comen insectos por mucho más que su valor nutritivo o su sabor. En Taxco (Guerrero, suroeste del país), los habitantes celebran el día del “jumil sagrado”, describe un artículo publicado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profec o).

Los jumiles son pequeñas chinches utilizadas en varios platillos de la región. La leyenda dice que los bichos son los centinelas que cuidan a la población y que representan a sus antepasados. A veces es común escuchar que entre los pobladores se preguntan: “¿Trae a la familia?”, para saber si lleva jumiles.

¿Qué insectos se comen en Sonora?

Hay muchos más insectos comestibles en México. Te sorprenderá descubrir que también se comen las termitas en Michoacán, las libélulas en Sonora, los alacranes en Durango, las avispas en Yucatán y hasta las moscas, en Nayarit. Hormigas chicatanas, ahuautles, escarabajos, pulgones

¿Cómo se llaman los insectos que se comen en Oaxaca?

Oaxaca de Juárez, Oax.9 de octubre de 2021. Chapulines, gusanos de maguey, hormigas chicatanas y jumiles son protagonistas de diversas recetas de la cocina del estado de Oaxaca que es reconocida por platillos como los tamales, moles, tacos, salsas y tlayudas que integran como ingrediente principal a los insectos, alimento que destaca por su sabor, variedad y valor nutrimental: proteínas, hierro, fósforo, zinc, calcio y fibra.

  • En Oaxaca es popular consumirlos enteros o molidos; preparados con ingredientes como el jitomate, chile, calabaza, cacao o hierbas aromáticas, además de integrarlos a platillos fritos, guisados o asados.
  • Excelente acompañante del mezcal, bebida que se caracteriza por tener un gusano de maguey dentro de su botella, así como de la sal que se elabora con chapulín y chiles secos.
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Los insectos están presentes en la dieta de los mexicanos desde tiempos ancestrales, son parte de la cultura culinaria; Hanibal Ortiz, integrante de la Cooperativa Gastronómica Huaje, explicó que alrededor de 26 variedades de insectos aportan sabor y nutrientes a la gastronomía de Oaxaca.

  • La comida prehispánica a base de insectos comestibles (entomofagia) continúa presente en la dieta de varias comunidades de nuestro estado; existe registro histórico que a la llegada de los españoles se consumían 535 tipos de insectos en toda Mesoamérica”.
  • Oaxaca es uno de los estados en donde más se consumen los insectos, “hoy seguimos disfrutando de platillos inspirados en los chapulines, hormigas chicatanas, gusanos de maguey, así como los cocopaches, cuchama, pochocuil, ticocos, chicharras de nopal, ahuate, vinagrillo y grana cochinilla, entre otros”.

Muchos se consiguen en temporada, como las chicatanas que salen durante las lluvias de junio o los chapulines, que abundan principalmente en la época de frío. Las investigaciones de Gastronómica Huaje documentan que en Oaxaca se consumen alrededor de 26 variedades que “a pesar de su apariencia aportan grandes beneficios a la salud como las proteínas, hierro, fósforo, fibra y calcio.

  1. Nuestros antepasados los consideraban como el principal alimento para sus emperadores y guerreros, gracias a su alto valor nutritivo”.
  2. Convencido de sus beneficios, Hanibal ha recorrido diversas regiones de Oaxaca en donde difunde el valor y características de los insectos.
  3. Entre las recetas que es posible preparar están el mole de cocopache con chile negro, el delicioso estofado de aceitunas con cuchama (larva de mariposa) o el mole de chicatanas con chile costeño amarillo”.

Para Petra Cruz, palmeadora de tortillas, ingredientes como el maíz y los chapulines son un sustento de vida; “si sólo tienes tortillas las puedes acompañar con chapulines y ya tienes un taco, un alimento muy completo y saludable”. En Tlaxiaco, región de la que es originaria, se consumen los alimentos por temporada; las hormigas chicatanas las compra a los vendedores de La Costa y las prepara en salsa con chile puya o guajillo que dora en su comal, agrega ajo, un poco de sal y los muele en el molcajete junto con las chicatanas.

Petra prepara tortillas con maíz blanco, amarillo, colorado o azul, prefiere el que se genera en la Mixteca “conservamos y preservamos nuestras tradiciones al preparar tortillas con maíz nixtamalizado “ingrediente que fusionamos con los gusanos de maguey y una salsa preparada con chiles secos y jitomate asado”.

A ella la encontramos en el Barrio San Miguel en Tlaxiaco, “anteriormente vendía en el mercado Juárez y cuando la venta estaba baja, compraba 10 o 15 pesos de chapulines y preparaba uno o dos tacos y así tenía una comida completa con la energía para todo el día”.

El productor e investigador Jesús Ortiz, conocido en el medio como Chucho Espina, destaca la importancia de conocer el valor de los insectos y para ello ha generado un nuevo concepto en torno al maridaje de mezcal con botanas preparadas con chapulines, hormigas chicatanas y gusanos de maguey, entre otros.

“El sabor del destilado se enaltece al hacer sinergia con las texturas y aromas de estos ingredientes que están presentes en la cocina desde tiempos prehispánicos”. El director y fundador de Archivo Maguey promueve la cultura del mezcal; su historia, variedades, procesos y forma de beberlo, así como su relación con los insectos que prepara en memelas, tostadas o molotes.

  1. Los podemos disfrutar en tortillas de maíz, botanas, catas sensoriales o cenas exóticas; comer insectos es un arte y estas experiencias nos sensibilizan con el sabor y colores de estos elementos”.
  2. Es importante probarlos en su forma natural, tostados o tatemados en comal “entre menos procesos presente el ingrediente mejor se apreciará su sabor; solo necesitan secarse, tostarse o agregar un poco de sal.

La gastronomía local se degusta mejor con los mezcales de la región; por ejemplo, el mezcal de Miahuatlán va mejor con maíz y hierbas aromáticas; el de Ejutla con frutas y el de la Mixteca con insectos como el cocopache”. -0-

¿Cómo se llaman las hormigas que se comen en México?

Pie de foto, Solo uno o dos días al año, las hormigas conocidas como ‘chicatanas’ aparecen en Oaxaca, lo que las hace muy valiosas.

¿Dónde se comen los alacranes en México?

Alacranes. En tacos o como botana, el símbolo del estado de Durango también forma parte de la dieta mexicana. Con un crujiente pero muy parecido sabor a la carne de res, el alacrán antes de comerse primero es freído y después salteado en un comal.

¿Cuáles son los grillos que se comen?

Grillos campestres : Estos grillos se alimentan de hojas, semillas, raíces, frutos y en alguna ocasión de otros insectos.

¿Qué insectos comen en Chiapas?

Se registraron tres especies de insectos reconocidos como comestibles: Sat`s (larva de mariposa, Arsenura armida armida), el pechj`ol (larva de escarabajo, Familia Cerambycidae) y el kis (hormiga, Atta cephalotes), siendo el primero el más apreciado en la zona.

¿Qué insectos se comen en Puebla?

El cocopache es otro insecto que se come asado o en salsa, mientras que el pochocuil es una oruga que se da en el pochote o en el árbol llamado cuetla; también se recolecta el gusano de maguey en las zonas altas de los cerros.

¿Qué insectos se comen en San Luis Potosi?

En San Luis Potosí como en la gran mayoría del país se consumen una gran variedad de insectos, los más tradicionales vendrían siendo los escamoles, básicamente son la hueva de la hormiga. Este exquisito platillo se tiene que recolectar antes de la temporada de lluvia entre Salinas de Hidalgo y Real de Catorce.

¿Cómo se llaman las hormigas que se comen en Oaxaca?

En México, la hormiga chicatana (nombre científico: atta mexicana) desde tiempos ancestrales se recolecta principalmente en los estados de Oaxaca, Veracruz y Chiapas.

¿Cuáles son las hormigas que se comen en Chiapas?

El nucú es una especialidad de temporada en el estado de Chiapas al sur de México y se consume de muchas maneras, incluso como ingrediente de pizzas. Un envase de nucús, hormigas voladoras, recolectados de zonas remotas alrededor de Chiapas, espera ser vendido en el Mercado Público 5 de Mayo.

¿Qué insectos se comen en Guerrero?

El cerro del Huixteco, en Guerrero, es el lugar de origen de los jumiles. Estas chinches de monte son un patrimonio gastronómico muy especial por tener la peculiaridad de poderse comer vivos mientras dan sabor a canela y adormecen la lengua.

¿Qué insectos se consumen en Hidalgo?

Los insectos comestibles del estado de Hidalgo: Un potencial alimentario poco valorado Hernández-Domínguez Edna María1, Villa-García Matilde1 and Álvarez-Cervantes Jorge1* 1Cuerpo Académico Manejo de Sistemas Agrobiotecnológicos Sustentables, Universidad Politécnica de Pa chuca, Carretera Pachuca-Cd.

Sahagún km 20, Ex Hacienda de Santa Bárbara, Zempoala, Hidalgo, México, CP-43830, *[email protected] un insecto contiene mayor contenido de proteína que la carne de ¿Sabias qué?. res o de pollo y que en un futuro, comer insectos formará parte de nuestra dieta. Estudios realizados a diferentes insectos comestibles indican que son ricos en proteína, grasa, hierro, aminoácidos esenciales y otros nutrientes que son benéficos para nuestra salud.

En este contexto, la industria alimentaría busca innovar alimentos, enriqueciéndolos con harina de insectos, ¿puedes creer?, incluso podríamos comer barras energéticas o una pizza con chapulines; algo extraño verdad!!. Pero pueden ser una alternativa de alimentos, que ya anteriormente las culturas como Zapoteca, Mixteca y Maya, los obtenían para preparar platillos por su exquisito y exótico sabor sin conocer aún el aporte nutricional que aportaban a su dieta.

Como dato, México es el único país del mundo que consume unas 549 especies de insectos; ¡más que China (200 especies)¡, y el gusto por su consumo se ha compartido por generaciones en donde se aprovechan especies nativas comestibles, siendo los estados de México, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Campeche, Puebla, Tlaxcala y Hidalgo donde se practica la entomofagia o consumo de insectos.

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Figura 1. Insectos comestibles en el estado de Hidalgo, a) gusano rojo, b) escamoles, c) gusano blanco de maguey (Fotos tomadas por: Carmelita Ramos Tecolmalman, Tlachiquera del Tinacal los Tuzos, Singuilucan Hidalgo, México). Los insectos comestibles del estado de Hidalgo: Un potencial alimentario poco valorado Hernández-Domínguez Edna María1, Villa-García Matilde1 and Álvarez-Cervantes Jorge1* 1Cuerpo Académico Manejo de Sistemas Agrobiotecnológicos Sustentables, Universidad Politécnica de Pachuca, Carretera Pachuca-Cd.

Sahagún km 20, Ex Hacienda de Santa Bárbara, Zempoala, Hidalgo, México, CP-43830, *[email protected] El estado de Hidalgo cuenta con una gran diversidad de insectos comestibles entre los que destacan los xamues, saltamontes, jumiles, chicatanas, cuetlas, escamoles o huevo de hormiga, gusano rojo y blanco de maguey (Fig.1), siendo estos tres últimos los de mayor consumo en diferentes municipios.

¡Otro dato¡La muestra gastronómica de Santiago de Anaya Hgo., es el encuentro más grande y antiguo de todos los festivales gastronómicos del país, en donde se congrega a más de un millar de cocineras tradicionales, quienes expresan su cultura y patrimonio inmaterial en múltiples recetas que proceden de ¡¡herencias ancestrales, siendo su principal materia prima los insectos¡¡.

Estos pueden ser consumidos en su forma natural ya que tienen un sabor agradable, sin embargo, ya cocinados son más deliciosos y pueden apreciarse mejor sus sabores; se preparan tostados, asados, en tacos, o en salsas. Recientemente, estos manjares comenzaron a aparecer en menús de restaurantes, festivales étnicos y mercados, (Fig.2), donde han ganado popularidad entre los turistas urbanos de clase media y alta, y son ¡demandados por los mercados extranjeros que los consideran como productos de alto valor comercial y alimentario! Aunque estos insectos se consumen por temporada no se han utilizado para elaborar otro tipo de alimentos que permitan aprovechar todas sus propiedades nutricionales y se generen beneficios a la salud de la población.

El gran reto que tienen los insectos es que sean vistos como una alternativa alimentaria y para ello es necesario crear cultura culinaria entomofágica; informar a los consumidores sobre el beneficio nutritivo de su consumo y como estos se pueden integrar a su dieta de manera innovadora o tradicional para aprovechar sus efectos positivos a la salud. Figura 2. Preparación de platillos utilizando escamoles (Foto tomada por: Carmelita Ramos Tecolmalman, Tlachiquera del Tinacal los Tuzos, Singuilucan Hidalgo, México).

¿Cómo se llaman los gusanitos que se comen en la Amazonía?

La frase “viscosos pero sabrosos” de seguro nos lleva al recuerdo de una de las películas más tiernas de nuestra infancia, pero siendo sinceros, ¿crees que comer un gusano pueda ser realmente delicioso? Para muchos, la palabra chontacuro no está dentro de su vocabulario, sin embargo, para quienes han tenido la dicha de visitar la Amazonía ecuatoriana es sinónimo de un manjar exquisito donde el protagonista es el conocido mayón, cuyo nombre proviene del idioma kicwha y significa “gusano de chonta”. Existen varios tipos de mayones destinados para el consumo alimenticio, unos son los que nacen en la chonta, otros son los que se reproducen en la planta de meretel o en la shigua. Dentro de la mayoría de las familias autóctonas de la Amazonía, el chontacuro a ocupado por siglos un lugar especial como ingrediente destacado dentro de su dieta alimenticia.

  1. Esta larva, que puede medir aproximadamente, 5 centímetros de largo y 2 de diámetro es preparada en una variedad de platos típicos, ya sea asada, cocinada y frita.
  2. Con el pasar de los años, el sabor de estos gusanos se ha fusionado con otros ingredientes hasta convertirse en un producto gastronómico exótico que todo aventurero debe degustar al recorrer Ecuador.

Si bien, la forma y sabor es lo que más resalta de los chontacuros, hay quienes también les atribuyen propiedades curativas. Los nativos aseguran que ayuda a prevenir las enfermedades respiratorias, y alivian la tos y el asma, por lo que recomiendan ingerirlo crudo.

¿Te atreverías a probarlo? Actualmente, cada mayón es comercializado a 0,50 ctvs por los lugareños, quienes comentan que los gusanos nacen luego de que un tipo de escarabajo, mejor conocido como picudo negro, pone sus huevos en el corazón del árbol de chonta, donde se convierten en larvas, y tras dos o tres meses, se desarrollan hasta tomar su forma habitual.

El más consumido es el gusano de la chonta por ser de mayor cultivo y de crecimiento más próximo a los domicilios y chakras de los pobladores. Los habitantes de las nacionalidades de la Amazonía han aprovechado este recurso alimenticio para crear platos típicos como: maito, pincho, fritos, en ceviche, pizza y hasta en cocteles y vodka.

  1. El maito de chontacuro, es uno de los platillos más destacados.
  2. Se prepara colocando a los mayones en una hoja de bijao, estos deberán ser cortados cuidadosamente para mantener su consistencia, se agrega sal al gusto y se pone sobre la brasa unos cinco minutos, aproximadamente.
  3. Para prepararlos a manera de pincho se colocan al menos cinco mayones en un chuso, mismos que deberán ser puestos al calor de la brasa.

Se sirven acompañados de yuca, encurtido y guayusa. Otro de los platos que se puede preparar es “Juanes de mayones”, que consiste en refreír arroz cocido con cúrcuma y mezclar junto a los mayones fritos y rodajas de huevo duro; todos estos ingredientes se envuelven en hoja de bijao y se colocan en una olla para culminar su cocción al vapor, de preferencia en una olla tamalera.

  • Cuando visites la Amazonía encontrarás este alimento en los emprendimientos turísticos, patios de comida típica y puestos de expendio de productos naturales de esta zona.
  • Si aún no los pruebas te recomendamos que inicies degustando los deliciosos pinchos.
  • Te aseguramos que serán viscosos pero sabrosos.

Aquí te contamos sobre otros sabores exóticos de nuestra Amazonía

¿Dónde se consumen más insectos?

México, Camerún, China, Japón, India, Uruguay, Egipto, Sudáfrica, Tailandia, Chile, Marruecos, Somalia o Australia son algunos de los países en los que se comen insectos. Platos como la cucaracha frita, el saltamontes con miel, la araña negra, los gusanos de bambú, las larvas cocidas, los escarabajos, las hormigas rojas o los grillos encebollados son consumidos por sus habitantes con relativa frecuencia.

No en vano y según datos de la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la entomofagia o ingesta de insectos complementa la dieta de aproximadamente 2.000 millones de personas en el mundo y se trata de un hábito que siempre ha estado presente en la conducta alimentaria de los seres humanos.

Aun así, esta realidad sigue chocando mucho en lugares como España, donde existe un gran rechazo a estos animales en buena parte de la población. Un repudio que, tal y como señalan numerosos expertos, obedece a aspectos culturales y emocionales, más que al propio sabor de los ‘bichos’, pues experimentos realizados hasta la fecha como catas ciegas han demostrado que lo que produce impacto a muchos de los participantes es el conocimiento de que se van a comer un insecto, no tanto el consumo en sí.

  • Asimismo, existen otros factores que pueden explicar por qué la alimentación basada en insectos puede estar más cerca de lo que parece en nuestro país.
  • La propia FAO ha señalado que prevé que la población mundial aumente en 2050 hasta los 9.700 millones de personas, un 30% sobre las cifras de población actual.

Por ello, la organización ha invitado en más de una ocasión a la comunidad científica internacional a explorar el potencial que ofrecen los insectos como fuente de proteína alternativa y sostenible para la alimentación. Un guante que ha sido recogido en diversos proyectos, algunos de ellos realizados en Aragón y en los que participan empresas, entidades y organismos públicos.

¿Dónde las personas consumen bastantes insectos?

entomofagia

Entomofagia ¿Costumbre, locura o nutrición al 100%? Irma Argentina García Vera Estudiante de 6° semestre Lic. en Gastronomía

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Hablar de un menú a base de jumiles, chapulines y hormigas, no deja de representar en nuestro entorno cultural, un rasgo ajeno, propio de culturas exóticas. Para algunas personas, las preferencias alimenticias que muestran los diversos pueblos, no son de índole caprichoso o cuestión de prevenciones y restricciones mentales, sino que se basan únicamente en balances de coste y beneficio; y es así, como los insectos no escapan a esta interpretación.

  • Podemos decir entonces, que la entomofagia o costumbre de comer insectos, posiblemente se produce inadvertidamente en los países desarrollados, pero para muchas personas se trata de una decisión consciente.
  • Así pues, alrededor del mundo con frecuencia se consumen insectos como las abejas, las orugas, las cigarras, las moscas, los chapulines, los piojos e incluso los gusanos de seda.

De tal forma, que las termitas tostadas representan un agasajo codiciado por muchos africanos; las chinches de agua gigantes al vapor son estimadas en Laos (estado ubicado al sudeste asiático); mientras que en Brasil, las hormigas son servidas en una salsa, al igual que en Tailandia lo hacen con curry.

En Indonesia, los grillos se sazonan y se ponen al vapor envueltos en hojas de plátano. Y no podíamos dejar de mencionar a México, donde se degustan muchas especies de insectos, entre ellos las chinches de la madera, que principalmente las disfrutan tostadas. Pero posiblemente, usted dirá que es una locura esta costumbre, ¡pues no! y como prueba comenzaré citando la Biblia.

En el Antiguo Testamento, en el Levítico, nos encontramos con lo siguiente: “.podéis comer toda clase de brugos, ofiómacos y langostas. podéis comer todas las criaturas con alas que se arrastran sobre cuatro patas y además tienen dos para saltar por la tierra.” De igual importancia son las palabras de Aristóteles (filósofo griego), quien alguna vez en su vida mencionó “.las cigarras saben mejor en su fase de ninfas antes de la última transformación.

Ahora bien, ¿se ha preguntado alguna vez cómo es el sabor de los insectos? En su fase cruda tienen un sabor agradable, y no se diga ya cocinados, que son aún más deliciosos. La receta es sencilla, pero sólo basta que usted tenga una pequeña idea de cocina y entonces sabrá cómo mejorarla, logrando así, grandes manjares que la naturaleza nos ofrece como humanos.

Y como claro ejemplo tenemos a las larvas de hormigas, que aún siendo blancas, gordas y con cabeza “quitinosa” (es decir, con un alto contenido en glucosa), al momento de quitar ésta, se fríen en una sartén, sin usar grasa; observando así, que las propias larvas desprenden en el calor un poco de aceite.

Y justo aquí es donde uno se pregunta: ¿qué se logra con lo anterior?, ¡ah! pues un aroma que al ser desprendido es apetitoso y al momento de ser cocinado, se pierde bastante el aspecto a gusano. La apariencia final es como la carne de pollo, o quizás como la del pulpo hervido. El sabor no es fácil de describir, es un poco más intenso que el del pollo normal; yo diría más bien como de pollo frito, pero no es igual.

Presenta una cierta tendencia de sabor a marisco. Así es como llegamos hasta México, América Central y Sudamérica, lugares donde tuvieron y aún se sigue teniendo una tradición culinaria que abarca el uso de un amplio rango de insectos. De tal forma, que en Ecuador se cocina una especie de escarabajos pequeños llamados Cyclocephala blanca junto con carne de cerdo y vegetales.

  • Mientras que en la región amazónica se consumen las larvas de grandes escarabajos con largas antenas; conjuntamente, los habitantes de esa zona, gustan de saborear las hormigas limón vivas y las grandes hormigas se disfrutan aún más, si están fritas.
  • En México son muy populares las hormigas y los saltamontes.

Oaxaca es uno de los Estados donde se consume un mayor número de insectos, como la avispa comestible, el gusano del madroño, hormigas y varias especies de chapulines. Otros Estados con una arraigada tradición en el consumo de insectos, son: Guerrero, Morelos, Hidalgo y Chiapas.

  1. Dentro de la zona sur del país, se comen las reinas de las hormigas Atta.
  2. Pero es en Oaxaca, donde los jumiles (una clase de chinche olorosa), es utilizada para preparar una salsa con sabor a menta y canela; de igual manera, en esta región es habitual el consumo de otros insectos llamados chapulines, una especie de saltamontes, para los cuales sólo basta freírlos y comerlos con sal y limón para poder disfrutarlos.

Esta especie está considerada como una delicadeza, ya que son consumidos en nuestro país desde la época de los Aztecas. Así pues, los saltamontes de patas rojas, son marinados en jugo de limón, con sal y chiles, lo que nos da como resultado un plato delicioso y muy picante; en otras ocasiones, suelen comérselos vivos, secos o fritos, pero independientemente del estilo empleado para su consumo, siempre serán un platillo básico para los habitantes de estas regiones.

Por el contrario, en la Ciudad de México, se sirven tortillas con gusanos rojos y blancos procedentes del maguey. Y a su vez, los indígenas del área central de México comen grandes cantidades de huevos de insectos. Suelen ser los huevos de una especie del insecto barquero que habita en las cañas y plantas acuáticas de los lagos y sus orillas.

Con ellos confeccionan unos pastelillos que, según dicen, son de sabor muy apetitoso y de un gran valor nutricio.

Y es precisamente aquí en México, donde en la actualidad están siendo intensamente investigados los insectos como objeto de consumo alimenticio, ya que en el futuro pueden ser una fuente importante de alimento para una humanidad creciente, de la que una gran parte presenta desnutrición. Para esto, ya se han estudiado 398 especies de insectos comestibles dentro del país y aún existen otros muchos, cuyo uso alimentario no ha sido contrastado.

Hay que recordar entonces, que diversas fuentes coinciden en afirmar, que mientras la carne de ganado doméstico presenta entre un 25 y un 50% de proteínas, en los insectos esta cifra asciende hasta el 75% y se presentan en estado más digerible. Recordemos también, que el aporte proteico diario para un adulto que pesa aproximadamente 70 Kgs.

se estima en unos 53 gramos a razón de 0.75 grs. de proteína por kilogramo y peso corporal. Efectivamente, el contenido en proteínas y calorías de el harina y otros alimentos preparados, podría aumentarse al doble mediante el agregado de insectos, sin sufrir cambio alguno de sabor y mucho menos de apariencia.

En las zonas rurales de México, donde la población infantil padece problemas de desnutrición, los insectos comestibles pueden ser considerados como una alternativa alimenticia. En estudios realizados a niños de una comunidad en Oaxaca, se comprobaron las notables mejorías en la pigmentación de la piel y en el cabello quebradizo, consecuencias de la avanzada desnutrición que presentaban.

  • Si bien, los insectos abren una oportunidad para combatir a este gran problema como lo es la desnutrición, en amplias regiones del planeta y no únicamente en nuestro país.
  • Los insectos que se han incorporado a las recetas, son sólo algunos de los incontables que se pueden probar como agregados a nuestra dieta.

Si nosotros como seres humanos, nos habituáramos a este tipo de alimentos, nos encontraríamos ante un nuevo abanico de posibilidades a la hora de comer. Podríamos salir al campo y encontrarnos la mesa puesta, sin necesidad de llevarnos comida de casa envuelta en papel de aluminio.

  • Lo cierto es, que si se extendiera la costumbre de comer insectos en todo el mundo, bastantes problemas se reducirían.
  • El único límite, es la voluntad de dejar a un lado los preconceptos culturales sobre el consumo de insectos.
  • Abra usted su mente y su boca y se sorprenderá de experimentar placer al comerlos.

Gramo a gramo, los insectos nos ofrecen una fuente importante de proteínas para situaciones de supervivencia o simplemente, agregan nuevas alternativas a nuestra dieta diaria. : entomofagia

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